La figura del orientador u orientadora del centro se considera de referencia e imprescindible, ya que su labor debe dar una respuesta correcta a diferentes ámbitos, que puede ver resumida en los siguientes puntos:

  • Identificar, valorar y determinar recursos y metologías para satisfacer las necesidades del alumnado que se encuentra dentro del aula en colaboración con el tutor o tutora. Para ello se define un plan de tutoría, utilizando las reuniones de tutoría para encauzarlo.
  • Ofrecer, junto con el profesorado de Pedagogía Terapéutica (PT), como Departamento de Orientación y Atención a la Diversidad, una respuesta personalizada y adecuada al alumnado con PCPI (Necesidad de Apoyo Educativo Específico), así como su asesoramiento y apoyo familiar.
  • Dado que el alumnado de 2º ciclo de eso comienza a construir su camino de futuro, tanto en el ámbito profesional como en el académico, orientación y asesoramiento. Este camino 3. Comienza la eso y puede terminar tanto en Bachillerato como en Formación Profesional.
  • Atender, en la medida de lo posible, las demandas individuales de los alumnos, padres o profesores sobre orientación personal o vocacional del alumnado.
  • Posibilitar la toma de decisiones que corresponden al alumno o alumna (tanto en grupo como individualmente).
  • Afrontar los problemas que surgen en la convivencia del centro ayudando a buscar soluciones.
  • Oferta de asesoramiento y apoyo en la intervención del alumnado con dificultades académicas y personales.
  • Coordinarse con el profesorado P.T, los tutores y tutoras del grupo de diversidad y el profesorado que participa en el PCPI y orientar para que los departamentos de orientación tengan cada vez más fuerza.